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DÍA INTERNACIONAL DEL ÁRBOL

      



Hoy ha sido el primer día de primavera, aunque esta comenzó ayer a las 17:57 horas. Comenzamos esta nueva estación celebrando: el día internacional del árbol, el día de la poesía y el cumpleaños de la maestra Elisa...Ufff, casi nos falta día para tanta celebración.

      Desde EcoEscuela hemos participado trabajando en clase la ficha aportado por el programa, y desde nuestro huerto-jardín recitando unas poesías y plantando unos cuantos árboles. En esta actividad han participado 3 representantes/as de cada clase. Aquí os dejo el video de la plantación y otros del recital de poesía...


El alumnado de 1ºA: Amin, Jihan y Bouchra




Milonga del árbol
Es el árbol, un amigo,         
que obliga a la gratitud,
nos da leña, nos da abrigo,
nos da cuna y ataúd.
A su sombra las ovejas,
se cobijan sin cesar
y en sus ramas las abejas
forman panales de miel.

Los pájaros, arquitectos,
al árbol, van a planear,
los complicados proyectos,
de nidos, para empollar.

Al árbol, va la chicharra,
a templar su mandolín,
y el jilguero en son de farra
le desafina el violín.

Ausencia de quien añora
dice triste, una canción
al árbol, que luego
llora con lágrimas
de compasión.
 A. Williams-J. Aguirre

El alumnado de 1ºB y 2ºA: Taha, Meriem, Nidal, Samir, Oumayma y Sokaina.

 DERECHOS DE LOS ÁRBOLES
“… tenemos que defender sus derechos, como los nuestros o los de los animales:
– Tiene derecho a la vida, porque también nace.
– Tiene derecho a ser protegido, y a gozar de sus necesidades: luz, agua, aire, espacio.
– Tiene derecho a no ser dañado. Todo lo que ponga en peligro su vida es un asesinato (fogones, incendios de reservas o parques).
– Tiene derecho a cumplir su ciclo, y la tala indiscriminada les niega ese derecho. Si la tala es necesaria, tiene derecho a una plantación equivalente en el mismo lugar.
– Tiene derecho a crecer. Destruirlo siendo pequeño y sin haberse reproducido atenta contra la especie, e indirectamente contra nosotros mismos.

El alumnado de 2ºB: Ana Zori, Aya y Aleddine.


Plantemos un árbol.
Plantemos un árbol.
Abramos la tierra, plantemos un árbol,
será nuestro amigo y aquí crecerá,
y un día vendremos buscando su abrigo
y flores, frutas y sombra dará.
El cielo benigno dé riego a su planta,
el sol de septiembre le dé su calor,
la tierra su jugo dará a sus raíces
y tengan sus hojas verdura y frescor.
Plantemos un árbol, el árbol amigo,
sus ramas frondosas aquí extenderá,
y un día vendremos buscando sus flores 
y sombras, frutas y flores dará.
Enrique E. Rivarola


El alumnado de 3A-B: Hamza, Zakariae, Imane,Maria, Adel y Amal.

Árbol y viento
Hermanos en la pradera y la empinada montaña
Aliento comprimido de la tierra
Sangre terrena que no puede elevarse sin su tronco
ni descender en armonía sin sus ramas
Que adorna en floración los valles y montañas.
Que asombra en la semilla que lo guarda,
En el fruto en el que todos retornamos a la vida
Alimento y respiro de nuestro viaje,
De nuestro peregrinaje por esta superficie
Que alumbra el fuego que no cesa.
El recio pino o la áspera higuera,
La simétrica araucaria o el sauce llorón,
El gualanday, el olmo o el poeta
El soñador mandarino entrepiernado
En la soledad de su tejedora iluminada.
Siempre buscando incesante
La luz ascensional
Ante la imposibilidad de sostenerse
Sobre dos alas como el pájaro
Que fue antes de ser hombre.
Por ello su asombro natural
Ante el manzano
Que prefiere sacrificar su alegre equilibrio
Y quebrar sus ramas cargadas de bellos frutos
Por amor a los hombres.

El alumnado de 4A-B: Wasima, Imane, Mohammed, Karima, Salma y Trinidad(chica).


Los pinos. 
Yo digo ¡pinos! y siento
Que se me aclara el alma.
Yo digo ¡pinos! y en mis oídos
Rumorea la selva.
Yo digo ¡pinos! y por mis labios pasa
La frescura de las fuentes salvajes.
Pinos, pinos, ¡pinos! Y con los ojos cerrados,
Veo la hilacha verde de los ramajes profundos,
Que recortan el sol en obleas desiguales
Y lo arrojan, como puñados de lentejuelas,
A los caminos que bordean.
Yo digo ¡pinos! y me veo morena,
Quinceabrileña.
Bajo uno que era amplio como una casa,
Donde una tarde alguien puso en mi boca,
Como un fruto extraordinario,
El primer beso amoroso.
Y todo mi cuerpo anémico tiembla
Recordando su antiguo perfume a yerbabuena.
Y si me duermo con los ojos llenos de lágrimas,
Así como los pinos se duermen con las ramas
Llenas de rocío.
Juana de Ibarbourou

El alumnado de 5A-B: Basma, Amal, Ayman, Issam, Nerea y José.

LA HIGUERA. 
Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
Juana de Ibarbourou

El alumnado de 6ºA-B: Reme, Hajar, Oumayma, Yassin,  Salma y Amin.


Poema del árbol
Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento…
Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.
Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.
Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.
Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.
No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.
Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde…
Antonio Machado

















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